miércoles, 19 de enero de 2011

Adiós del cancerbero de oro

Por: Roddy Romo Seguí

En la vida todo lo que empieza más tarde o temprano acaba. Pero, si en el momento de mirar atrás logras divisar una trayectoria llena de éxitos, alcanzados con sudor, sufrimiento y dedicación, comienzas a darte cuenta del verdadero valor de una corona, de hacer feliz a la afición, y ese instante de decir adiós suele ser menos triste.
Un pensamiento parecido debe haber cruzado por la mente del avileño Andrés Pirri Rodríguez Fleites al tomar la decisión de despedirse en 2010 de los terrenos de fútbol, después de consagrarle como jugador 23 años a esta disciplina. Una carrera llena de alegrías, sin sabores y, lo más imprescindible, de títulos.
Nacido el 20 de agosto de 1977, Pirri Rodríguez inició su andadura por la canchas balompédicas con apenas 10 abriles, en la Escuela 24 de febrero y a las órdenes del profesor Omar García, su descubridor y una de los hombres en quien más confió en el aspecto profesional.
“Desde el principio Omar nos motivó por este deporte, incluso, en mi caso resultó de gran ayuda porque siempre me gustó la portería y de pequeño era de baja estatura para esa función, por lo cual no me dejaban entrar a la Escuela de Iniciación Deportiva. Sin embargo, él apostó por mí, creyó en mis condiciones y no le defraudé”.